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ANDREAS KORTE
LAS VIBRACIONES DE LOS ANIMALES Y LAS PLANTAS
(publicado en Año Cero, nº 168, julio
2004, páginas 64-68).
©
Isabela Herranz
En
1989 Andreas Korte revolucionó la terapia floral con
esencias de Orquídeas del Amazonas elaboradas mediante
el método del cristal. En 1991 desarrolló la
primera esencia mundial de delfines. Ahora se enfrenta a una
lucha desigual con las multinacionales que aspiran a “controlar”
el mercado en expansión de las esencias vibratorias.
Su empeño vital es transmitir un mensaje de protección
a la naturaleza.
Risueño,
con una sencillez y humildad pasmosas, el botánico
alemán Andreas Korte nos habla de su trabajo con esencias
de orquídeas y animales en un español muy fluido,
a pesar de que afirma no haberlo estudiado nunca (le ocurre
igual con otros cuatro idiomas, todos ellos aprendidos “de
oído”). Cuando le preguntamos cómo se
siente por haber revolucionado la terapia floral y estar considerado
como el mayor innovador en este campo después de Edward
Bach, no parece conceder ninguna importancia a ese hecho.
En la actualidad su sistema de esencias recoge una amplia
gama de plantas silvestres en tres continentes (África,
Sudáfrica y Europa), así como esencias de animales,
entre ellos delfines y ballenas. Cuenta divertido que en los
controles de los aeropuertos se suelen bloquear los aparatos
cuando pasa con su maletín lleno de esencias. ¡Tan
intenso es su campo vibracional!
Háblenos
de su periplo personal. ¿Cómo llegó al
mundo de las esencias?
De
niño viví con mis padres en una zona boscosa
colindante con el lago Constanza. Siempre me sentí
muy próximo a las plantas e intuía que algún
día haría algún trabajo en relación
con ellas. Por eso estudié botánica. Un buen
día alguien me habló de las esencias florales
del doctor Bach y comprendí que esa era la vía
que deseaba investigar. Tenía 20 años. Empecé
a explorarlas como un hobby sin saber muy bien cómo
ampliar ese conocimiento. Luego trabajé en Francia
en un centro con muchos enfermos. Fue una formación
psicológica intensiva para mí y me planteé
que debía encontrar nuevas fórmulas para paliar
el dolor humano. Fue entonces cuándo decidí
a qué me iba a dedicar. Cuando volví a casa
experimenté con las plantas de mi zona y tiempo después
con plantas del Mediterráneo. El paso siguiente fue
un viaje a Colombia por una invitación de la universidad:
en 1989 empecé a trabajar con orquídeas en el
Amazonas.
¿Cómo
se le ocurrió elaborar esencias con el método
del cristal? ¿En qué consiste dicho método?
Siempre
tuve claro que no quería cortar las flores. Pensaba
que eso no era preciso para elaborar una esencia y se me ocurrió
que con una geoda las partículas de luz (quarks) de
las flores podrían conducirse directamente al agua
a través del cristal. Así evitamos la muerte
de la planta y esa información no se incorpora a la
esencia. El doctor japonés Emoto ha demostrado de qué
manera la estructura de las moléculas del agua cambia
por medio de este método. Las esencias de orquídeas
elaboradas así llevan más de quince años
probándose en muchos países del mundo con resultados
positivos. Mientras las flores actúan en el nivel emocional,
las orquídeas tienen una acción más elevada
ya que crecen en lo alto, expanden la conciencia, trabajan
en los chakras superiores, tienen un nivel energéticamente
más elevado que las otras plantas.
¿Cómo
llegó a las esencias de animales? ¿Pasó
mucho tiempo?
No,
no tanto. En 1989 elaboramos las primeras esencias de orquídeas
y la primera esencia de delfín la obtuvimos en 1991.
No tenía previsto trabajar con animales, fue algo que
surgió por sí sólo. Estaba haciendo un
curso en la universidad de La Laguna (Tenerife) y llegó
una persona con unos nuevos preparados. Leyó un mensaje
con unas informaciones muy valiosas que me hicieron regresar
al Amazonas. Una noche de luna llena en que viajaba en barco
por la costa del Norte, vi muchos delfines y me lancé
al agua a nadar con ellos. Sentí un empujón
energético tan intenso que se me ocurrió hacer
esencia de delfín. Parecían llegar de todos
lados, montones de ellos congregados para que pudiera hacer
la esencia, muy cerca de mí. Es increíble la
fuerza de la naturaleza. He seguido comprobándolo en
los años posteriores. También con otros animales,
es como un milagro. La naturaleza participa en todo esto.
Una vez en un lago de la Selva Negra donde me disponía
a elaborar esencia de rana, ocurrió que al iniciar
el trabajo todas empezaron a cantar al unísono y terminaron
el concierto cuando había finalizado mi trabajo. Cuando
ves cosas así, te faltan palabras.
¿Con
qué otros animales ha tenido experiencias intensas
a la hora de elaborar sus esencias? ¿Cuál es
el proceso?
Con
todos... Por ejemplo, mientras hacía mi trabajo con
un oso, se puso de pie sobre las patas traseras exponiendo
a la vista el chakra del corazón. Cuando terminé
descendió. Es increíble cómo participan
los animales. Respecto al proceso de elaboración de
las esencias prefiero no hablar de estas cosas… secreto
de la fórmula de Coca-Cola… (ríe).
Bueno, diré que sólo lo hago con animales
no cautivos que viven libres en la naturaleza. Me comunico
con el animal muy cerca. El reino animal está más
evolucionado que el vegetal de forma que las esencias de animales
tienen mayor poder vibracional. Para nosotros son como un
espejo en el que nos reflejamos aunque sólo sea una
fracción. Sus esencias nos sanan. Todos los animales
tienen aspectos que nos ayudan a sanar. El delfín es
un ejemplo clásico. Todo el mundo le quiere. Estoy
convencido de que en el futuro vamos a trabajar más
con los animales. Es muy importante una reconciliación
entre hombre y animal; es nuestra asignatura pendiente.
¿Ha
tenido algunas experiencias “cumbre” con la flora
y la fauna africanas?
Hice
mi primer viaje al centro de África para buscar una
planta cuyo hábitat era muy inhóspito y de difícil
acceso. Tardé un año en planificarlo. Cuando
conseguí llegar descubrí que era una zona casi
deshabitada, devastada por el sida y la guerra. Mi guía
sólo pudo comprar plátanos antes de internarnos
en la montaña. Cuando llegamos estaba totalmente a-go-ta-do,
empezando a tirar de la reserva de agua que llevaba para hacer
la esencia. Ya me habían avisado que un año
antes otro alemán había sido encontrado muerto
en la región… Me encontraba en un estado de total
desesperación, entre nubes de insectos y arbustos espinosos,
al final de mis fuerzas y empezando a sentir que estaba loco
por haberme desplazado hasta allí. Así fue cómo
percibí la “esencia límite” de aquella
planta que brinda gran apoyo energético al sistema
inmunológico –es la K9 del catálogo- y
que luego descubrimos a tan sólo dos kilómetros
de distancia. Cuando empecé a pedir “luz”
para poder elaborar la esencia porque atardecía, se
iniciaba la estación de lluvia torrencial y no tenía
fuerzas para regresar, mi guía salió corriendo
al verme hablar a la planta… Después me planteé
regresar para elaborar esencias de animales porque hay muchos
en peligro de extinción, incluso los que viven en reservas
naturales. Es preciso hacer algo para salvar la biodiversidad.
En cuanto al empleo de estas esencias es un conocimiento que
debe llevarse a África donde hay zonas a punto de la
exterminación por el sida, etcétera. Las cifras
oficiales que nos dan no son ciertas. He establecido contacto
con personas del estamento médico interesadas en aplicar
estas esencias, pero es un proceso lento.
También
elabora esencias de gemas y metales, ¿el proceso es
similar al de orquídeas y animales? ¿Para qué
las recomienda?
El
tiempo de elaboración es mucho más largo que
el de una flor… por lo menos un mes. Están indicadas
para personas debilitadas, con bloqueos físicos, que
precisen contactar con la energía de la tierra y tiendan
a la evasión mental.
Con
respecto a los productos contaminantes, psicofármacos,
etcétera, que están tan extendidos en el mundo
occidental, ¿qué aconseja?
Hay
esencias antidroga elaboradas con las flores de las mismas
plantas que se emplean para extraer la droga. Limpian el cuerpo
físico y los cuerpos energéticos de la información
de la droga. Sin embargo, no funcionan en todos los casos.
Un heroinómano no se va a curar sólo con tomar
esencia de ADF, amapola; no es suficientemente fuerte debido
a la fuerte dependencia física que le ocasiona la droga.
Es más fácil cuando la dependencia es psíquica.
¿Cómo
se llega a comprender la esencia de una orquídea, un
animal o una gema, es decir, cómo averigua su valor
terapéutico? ¿No se dejará llevar por
ideas preconcebidas con respecto a la flor, etcétera?
Entre
las miles y miles de especies vegetales y animales normalmente
sólo trabajo con aquellas que siento que “me
llaman”. Con frecuencia las primeras impresiones que
obtengo son muy difíciles de describir con palabras.
Con las orquídeas, por ejemplo, estamos tocando niveles
sutiles y energéticos muy elevados, cuando no desconocidos.
Una primera información te llega en el momento de la
elaboración, pero luego es preciso hacer un trabajo
que suele llevar años y debe hacerse con un equipo
interactivo de terapeutas, científicos, etcétera,
de diferentes países. Ya tenemos escuelas en Japón,
Alemania, Austria, Francia, Argentina, Uruguay, Polonia…
De vez en cuando organizamos congresos para intercambiar información
y presentar los resultados de las diferentes investigaciones.
Además de divulgar este conocimiento, mi laboratorio
Phi Essences en Holanda está implicado en trabajos
de activación de aguas e investigaciones del tratamiento
ambiental en Chernobil y Tokay (Japón), y apoya proyectos
de protección ambiental de la jungla amazónica.
En lugares muy contaminados por catástrofes naturales,
ataques terroristas, epidemias, etcétera, hemos comprobado
que la esencia de delfín actúa maravillosamente.
Pero esta es tarea de grupo; hay muchas personas implicadas,
no puedo hacerlo solo.
¿En
qué está centrado su trabajo actualmente?
En
investigación y elaboración de esencias madre,
así como control de calidad. Tengo que reponer continuamente
el material. También imparto cursos por todo el mundo
y publico algunos ensayos sobre dichas investigaciones…
Considero que mi trabajo con esencias florales está
básicamente terminado, pero en cambio queda mucho por
hacer en el campo de las esencias animales. Ahora estoy investigando
con esencia de caimán. Por otro lado, me he visto obligado
a trasladar mi laboratorio a terreno holandés y esto
es fuente de trabajo extra, además de complicaciones…
¿A
qué se refiere? ¿Algún problema legal?
No
exactamente. Todo empezó alrededor de 1995 con el centro
Edward Bach de Inglaterra que ahora ha sido absorbido por
Nelson. Esta multinacional pretende acaparar el mercado de
esencias vibracionales y acabar con los pequeños productores.
Siempre que organizamos un congreso sufrimos ataques. Debido
a cambios en la legislación muchos de ellos han tenido
que salir de Alemania, incluidos nosotros. De forma que gracias
a Nelson estamos ahora ubicados en Holanda.
¿Qué
opina de la expansión actual del reino de las esencias?
Ya hay cientos de ellas. ¿Cuáles considera más
recomendables o necesarias al margen de las esencias clásicas,
es decir, las del doctor Bach?
Bueno,
también hay millones de personas en el planeta Tierra
y cada uno es individual, ¿por qué no íbamos
a elaborar esencias recurriendo a lo que nos ofrece la naturaleza
libremente? Su empleo depende de las dolencias a tratar y
de lo que precise el paciente. Las esencias de cactus son
muy eficaces para el estrés, por ejemplo, pero también
hay otras para equilibrar el chakra del corazón, o
trabajar sobre aspectos varios de la sexualidad. No recomiendo
a nadie que comience con orquídeas. Cuando ya se tiene
experiencia con terapia floral, entonces se pueden probar.
Sin embargo, no sólo ayudan en aspectos de apertura
espiritual, sino que nos ayudan a veces para el tratamiento
del dolor crónico, especialmente de espalda. Las de
animales en cambio actúan más en niveles psicológicos,
ya que reflejan una parte de nuestra ánima. De todos
modos, no hay que estar tomándolas continuamente, yo
no lo hago, sólo cuando las necesito… En los
viajes, o si me siento mal por algo. Pero normalmente no las
necesito. Para mí la mejor medicina es estar en contacto
con la naturaleza.
DATOS
DE INTERÉS:
Distribuidor
de Phi Essences:
cpsnatural@cpsnatural.com; telf: 91
8463948.
Andreas
Korte y Antje & Helmut Hofmann, Amazonian Gem &
Orchid Essences, Findhorn Press, 1997. (En español
publicado por Editorial Edad; actualmente agotado).
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ORQUÍDEAS
DEL AMAZONAS
“A
las esencias de Bach y segunda generación les
agradezco el haberme procurado la motivación
y empeño para adentrarme en la comprensión
de la vida emocional; a las orquídeas, el pasaje
y definitivo compromiso con mi realización espiritual,
la inefable percepción de cómo mi cuerpo,
mente y espíritu pueden caminar en una única
dirección. Desde mi punto de vista se trata de
la joya de la terapia floral”. El comentario
que antecede es de la terapeuta floral Susana Veilati.
Su valoración de las esencias de orquídeas
no puede ser más clarificadora y elogiosa.
Estos elixires que Andreas Korte ofreció al mundo
a comienzos de los años noventa no sólo
revolucionaron el campo de la terapia floral, sino que
han permitido a miles de personas superar las dificultades
que surgen en el camino de su evolución espiritual:
crisis existenciales, falta de auto-realización,
pérdida de fe, deterioro de la voluntad en la
práctica contemplativa (meditación, yoga,
etcétera), materialismo espiritual, problemas
en la integración de fuertes vivencias espirituales…
Nos encontramos, pues, ante un grupo floral de elevada
calidad vibratoria que ha abierto nuevas áreas
de exploración y trabajo terapéutico.
Casi en su totalidad las veinte orquídeas del
sistema son epífitas, es decir, no están
enraizadas en la tierra si no que crecen en las ramas
superiores de los árboles amazónicos y
se alimentan de sustancia orgánica, luz y humedad.
El laboratorio Phi Essences de Holanda recomienda
no probar estos elixires ni los de animales antes de
familiarizarse con los efectos de las esencias florales
clásicas. En cualquier caso, sugieren probarlas
siempre por medio de un test kinesiológico y
test del péndulo. Además de tomarse por
vía oral, pueden emplearse externamente sobre
zonas reflejas de la piel (chakras), o bien ser disueltas
en el agua del baño. Se ocupan de acompañar
al ser por los intrincados y sutiles senderos del alma,
pero también son beneficiosos para animales y
plantas.
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