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ENTREVISTA A FRED STERN: EL HACEDOR DE ARCO IRIS
(publicada en Más Allá, nº
180, febrero 2004, páginas 56-61).
©
Isabela Herranz
Desde
el sacrificio de Noé tras el Diluvio, el arco iris
ha sido un símbolo de la belleza natural y un aliado
sagrado de la humanidad. Para el artista estadounidense
Fred Stern se ha convertido en un auténtico aliado
en ceremonias y festivales para la paz y la unidad mundiales.
Hace más de veinte años que recorre el mundo
para poblar los cielos con los colores efímeros de
esta “bandera planetaria”. Por dicho trabajo
ha recibido cinco galardones del National Endowment for
the Arts y numerosas subvenciones de organismos locales
y privados. Ha sido el primer artista individual en recibir
una donación por su trabajo de arco iris en lugares
públicos.
A
su paso por Madrid, Stern ha concedido una entrevista exclusiva
a Más Allá. Durante la misma ha expresado
con inquietud y amargura su pesar por los graves acontecimientos
terroristas de su país y por las guerras en Irak
y Afganistán. La política de Estados
Unidos le ha hecho cerrar sus páginas web en señal
de protesta a la vez que replantearse su lugar de residencia.
Mientras dicha política no cambie no desea volver
a hacer más arco iris en su país y ha decidido
trasladarse a vivir a Barcelona con su familia.
Es
de esperar que en España pueda izar cuantas veces
desee su peculiar bandera pacifista. Sus arco iris han sido
vistos en numerosos países del mundo, incluidos algunos
de habla hispana como México y Argentina, pero todavía
son desconocidos aquí. Parece que ha llegado el momento
de hacerle participar en alguna ceremonia para poner fin
al terrorismo, apoyar a las víctimas del cáncer,
el sida o cualquiera otra de las muchas batallas sociales
que todavía tenemos pendientes. Esperemos que a partir
de ahora nuestros cielos se pueblen infinidad de veces con
los arco iris de este innovador artista de renombre internacional
cuyo ejemplo debería cundir. Demos la bienvenida
al portador de la única bandera que representa a
todos los pueblos de la tierra.
¿Cuándo
y por qué comenzó a hacer arco iris?
Todo comenzó en 1979, al plantearme qué tipo
de escultura de 600 metros podía hacer para un entorno
urbano. Pensé en la posibilidad de esculpir un arco
iris y simultáneamente se me ocurrió hacer
uno natural. Hice el primero en el puerto interior de Baltimore.
Era tridimensional además de temporal pero, ¿acaso
permanece algo de lo que hacemos? A partir de entonces me
dediqué a hacer arco iris sólo para ceremonias
en apoyo de la paz y la unidad mundiales.
¿Qué
clase de trabajo artístico y didáctico hacía
antes de dedicarse a esta tarea?
Trabajaba como profesor de diseño gráfico
y enseñaba arte en la Universidad de Maryland. Hacía
vídeos utilizando coloración electrónica
y creando imágenes gráficas para los últimos
modelos de ordenadores. Mi trabajo de escultura tenía
que ver con la iluminación de edificios y proyectos
multimedia en un contexto apolítico.
¿Cuántos
arco iris gigantes ha "creado" hasta la fecha?
Más de cuarenta y cinco entre los Estados Unidos,
Europa, México y Sudamérica. También
un gran arco iris patrocinado por la Televisión
Japonesa Nacional, que fue visto por más de 15
millones de personas en Japón. Pero no los "creo",
sólo soy un vehículo que los posibilita. Es
precisa la colaboración de muchas personas para conseguirlo:
una organización patrocinadora, un departamento local
de bomberos, gente que venga a verlos y la naturaleza. Si
todos estamos sintonizados el sol sale y entonces aparece
el arco iris. Hasta ahora sólo he tenido dos fracasos,
pero aprendí de ellos. Uno fue con el primero que
intenté, el cielo se nubló poco antes de empezar,
y el otro fue hace unos años en una comunidad muy
reacia a que gastara 24 dólares de agua porque había
sequía. El día del evento el cielo se nubló
durante más de 10 minutos antes de hacer el arco
iris y luego llovió torrencialmente. La lluvia fue
más importante ese día. Tuve que aprender
esta danza del arco iris y ahora pido a la gente que viene
a las ceremonias que traigan el sol consigo mismos.
¿Qué clase de ceremonias o eventos prefiere?
Me gusta mantener limpia esta actividad y sólo hago
arco iris en ceremonias de apoyo a la humanidad y al planeta.
Me gustan especialmente las dedicadas a los niños.
Me encanta verlos correr bajo el arco iris jugando con el
agua. Les gusta colocarse en el centro de un arco iris circular
completo. En el campamento Sundown en Nueva York
donde en verano se alojan niños con una deficiencia
genética que les impide exponerse a la luz diurna,
hice un arco iris lunar como un símbolo de esperanza
para ellos, ya que la mayoría no llega a vivir hasta
la adolescencia. Fue realmente mágico, muy emotivo.
En 1999 también hice un arco iris lunar en la inauguración
de la Conferencia árabe israelí en un pueblo
beduino en las montañas sobre Haifa. El arco iris
es uno de los pocos símbolos que judíos, musulmanes
y cristianos aceptan porque los tres recogen la historia
de Noé. Por su delicada intangibilidad resultó
ser el símbolo perfecto de la inestable paz en Oriente
Medio. Inmediatamente después de esto fui invitado
por los palestinos para hacer un arco iris en Gaza.
¿Cómo son los arco iris lunares? ¿Son
difíciles de hacer?
Según Aristóteles, este tipo de arco iris
aparece de forma natural una vez cada 25 años de
forma que la mayoría de la gente no sabe que existen.
Es como un arco iris fantasmal, extremadamente delicado
con colores pasteles. Para verlos es preciso que no haya
ninguna luz ambiental, es decir, hay que hacerlos en el
campo lejos de las ciudades, o en el mar.
¿Dónde ha tenido las experiencias más
hermosas mientras realizaba algunas de sus ceremonias? ¿Recuerda
alguna anécdota en particular?
Fue en la Cumbre de Río. Había más
de 2000 niños desfilando con pancartas hasta la playa
para ver el arco iris. El cielo estaba muy nublado y pedí
a los coordinadores que dijeran a los niños que si
querían ver el arco iris tenían que traer
el sol con ellos. Se fueron alineando todos en la playa
y cuando llegó el último niño el sol
salió de las nubes. Pedí al barco de incendios
que disparara el agua. Estaba situado más abajo de
la playa y no pude ver el arco iris pero escuché
a los niños gritar y con el transmisor portátil
pedí a los del barco que empezaran a desplazarse.
Las voces de los niños iban siguiendo al arco iris
playa abajo. Fui corriendo por la playa, vi pasar al barco
y cómo llegaba hasta el otro lado donde estaban los
niños. Regresé y entonces el sol se escondió
tras las nubes y no volvió a salir en todo el día.
Aquellos niños habían limpiado el cielo de
nubes para hacer su propio arco iris. Fue en esta ocasión
cuando me di cuenta que el arco iris es la bandera del planeta.
¿Hay alguna norma para ver mejor un arco iris natural?
Sí, es preciso situarse con la luz solar a nuestra
espalda. La neblina o nubes de lluvia deben estar a lo lejos
en la dirección de nuestra sombra. Los veremos con
más frecuencia por la mañana a primera hora
y a última hora de la tarde, cuando el sol está
a punto de desaparecer tras el horizonte.
¿Cuánto tiempo duran sus arco iris?
Tanto tiempo como se lance agua al aire. Normalmente entre
quince minutos y una hora. Depende del tipo de ceremonia.
Los más grandes los he realizado en San Francisco
y Chicago donde tienen los barcos contra incendios con mayor
capacidad.
¿Qué elementos necesita para hacerlos?
Además de la colaboración de muchas personas,
básicamente necesito agua, aire y luz solar. Este
es un trabajo artístico que imita a la naturaleza:
con la ayuda de tanques o barcos de bomberos creamos lluvia
artificial. El agua se lanza al aire y las gotas refractan
la luz del sol produciendo así un arco iris. Enseño
a los niños cómo hacerlos con mangueras de
jardín. Para los más grandes utilizo un tanque
de bomberos o un barco con una capacidad de al menos 2.000
litros por minuto. En San Francisco utilicé un barco
con una capacidad de 500.000 litros por minuto. Utilizo
un programa de ordenador para analizar el sitio y luego
determino la hora y posición óptimas para
el evento. Si el lugar donde se va a celebrar la ceremonia
tiene río o mar, empleo barcos contra incendios para
generar la vaporización necesaria. Así no
hay problemas con el suministro y el desagüe. De otra
forma utilizo coches de bomberos. En zonas de sequía
intento limitar el consumo de agua a cien dólares.
Una forma de compensar el gasto es pidiéndole a la
gente que ahorre agua saltándose una ducha.
¿Cómo reacciona la gente en estas ceremonias?
¿Colaboran?
Los del equipo de bomberos son siempre muy colaboradores
y les encanta participar. Nunca he tenido una crítica
negativa. ¿Cómo vas a echar por tierra un
arco iris?
Usted considera al arco iris la única bandera de
la tierra capaz de reflejar la unidad. Los homosexuales
también han elegido este símbolo para expresar
su unidad como grupo. ¿Qué opina sobre ello?
En 1998 hice un arco iris gigante en una macro fiesta de
la comunidad gay de San Francisco. Me invitaron y acepté
porque aunque su arco iris sea de tela, yo defiendo la unidad
entre los humanos y no podía negarme. Además,
la mayoría de las guerras se han debido y se deben
a cuestiones de bandera o religión. Es necesario
un símbolo que una a la humanidad por entero, al
margen de ideologías, religión o cuestiones
de identidad sexual.
¿Se ha planteado escribir algún libro sobre
arco iris?
Sí, empecé un libro titulado The Rainbow
Maker's Handbook, con idea de explicar todo lo que hace
falta para crear arco iris. Pensaba incluir un capítulo
de diez páginas con mi biografía, pero ya
llevo ciento cincuenta de forma que me están saliendo
dos libros. Espero terminarlos pronto. De momento mi trabajo
aparece mencionado en The Book of Rainbows, de Richard
Whelan, dedicado al arte, la literatura, la ciencia y la
mitología del arco iris.
¿Cuáles son sus objetivos inmediatos?
Llevo tres años intentando hacer arco iris en Hiroshima
y Nagasaki para conmemorar el holocausto atómico
y, de hecho, ya he estado allí en las manifestaciones
conmemorativas de agosto. Pero es una tarea compleja que
implica a muchas personas, en especial a las autoridades
que patrocinan o subvencionan el proyecto. En este caso
concreto conseguimos el dinero pero hasta ahora no hemos
contado con el apoyo logístico para llevarlo a cabo.
Sin embargo, creo que los arco iris tienen su propia luz
y su momento adecuado para iluminar nuestro espíritu.
Ese momento llegará, estoy seguro. Ahora que voy
a residir en España también me gustaría
hacer arco iris aquí.
¿Cómo podemos enseñar a niños
y mayores a hacerlos?
Es muy sencillo y pueden hacerlo en el jardín. El
sol debe estar más bajo de 45 grados y eso supone
que en invierno puede hacerse prácticamente a cualquier
hora del día. Las mejores horas en verano son por
la mañana temprano o por la tarde, antes de la caída
del sol. Hay que ponerse de espaldas a él con una
manguera que tenga una boquilla de aspersión o poniendo
los dedos en el extremo. Si echan el chorro rociando su
sombra mientras agitan la manguera verán un arco
iris completo. Si sólo ven la mitad izquierda deberán
echar más agua hacia la derecha. Si sólo ven
la mitad derecha, deberán hacerlo al contrario. Cuando
los niños hacen arco iris con amigos pueden correr
debajo del arco. Si se acercan lo bastante se mojan pero
entonces ven el arco completo flotando enfrente de sus caras.
También hay una forma sencilla de enseñar
a los niños a hacer pequeños arco iris: tienen
que llenarse la boca con agua dando la espalda al sol y
lanzándola al aire. Cuando los niños han aprendido
a hacer sus propios arco iris se dan cuenta de que estamos
siempre rodeados de ellos. Lo único que hace falta
es hacerlos visibles con la magia de unas gotas de agua.
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CEREMONIAS
CON ARCO IRIS
Fred
Stern ha hecho arco iris naturales de 2.000 pies en
numerosas ciudades de Estados Unidos: Austin, Baltimore,
Columbus Junction, Iowa, Chicago, El Paso, San Francisco,
Huntington, Long Island, Klamath Falls, Oregón,
Las Cruces, Miami, New York City, Salt Lake City, Santa
Fe, Silver City… Con el beneplácito de
la ONU, Stern creó en 1992 una serie de
arco iris en la Cumbre de Río. En 1995
presentó su trabajo de arco iris, Keshet Sheket,
un monumento al Holocausto como pieza de apertura para
el festival de Eutopia en Potsdam (Alemania). En 1997
participó en el Festival del agua de Estocolmo.
Después creó un arco iris en Juarez (México)
para apoyar la petición de los pueblos nativos
de eliminar un basurero nuclear de tierra sagrada. En
1996, junto con la Televisión Nacional Japonesa,
llevó a cabo un sueño largamente acariciado
al crear un arco iris sobre el edificio de las Naciones
Unidas en Nueva York. Con este arco iris izó
lo que ve como la auténtica bandera de Dios o
del planeta sobre las banderas de todas las naciones,
estableciendo así una metáfora visual
para la paz mundial y la unidad global. En 1999 inauguró
el Appeal de la Haya para la paz en Holanda con
un arco iris natural. Luego hizo arco iris lunares y
solares en Israel en apoyo de la paz en Oriente Medio.
En mayo del año 2000 creó arco iris naturales
en un canal de Amsterdam para celebrar los días
de la liberación y de los caídos en la
guerra. En el 2002 hizo su primer arco iris en India.
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ARCO
IRIS LUNARES
No
hay "calderos de oro" donde el arco
iris parece cruzarse con la tierra, pero a veces se
ven columnas verticales de luz en ambos extremos del
arco. También hay arco iris con arcos blancos
que la óptica meteorológica aún
no sabe explicar del todo. Hay otros aún más
complejos llamados supernumerarios en los que
se observan franjas coloreadas debajo del color violado
del arco iris. Existe incluso un "arco iris
marino", que se forma en la superficie del
mar y que también aparece a veces en las praderas
húmedas, en la parte opuesta al sol, y sobre
todo hay uno muy poco conocido: el lunar.
Estos "iris" nocturnos con frecuencia son
muy pálidos, quizá por ello su efímera
y sutil belleza los hace aún más misteriosos:
"Este tipo de arco iris fantasmal es totalmente
mágico", señala Fred Stern.
Tan raro es este arco iris lunar que ni siquiera
los meteorólogos lo ven con frecuencia. M.
Renon (1871), por ejemplo, sólo lo observó
tres veces en su vida a pesar de estar siempre contemplando
los cielos. Por su parte, su amigo el astrónomo
francés Camille Flamarion sólo
lo vio una vez: "He tenido ocasión
de comprobar que la luz de la Luna puede engendrar
un fenómeno análogo al arco iris solar,
aunque menos intenso. Fue una noche de primavera en
Compiegne. Era el 9 de mayo de 1865, a las diez y
media de la noche. Era la víspera del plenilunio;
el astro estaba a 60º de altura sobre el horizonte
oriental. El arco iris lunar se manifestaba en el
oeste con una gran limpieza de tonos. Se distinguían
los siete colores prismáticos en su orden normal...
El día había sido tempestuoso, y un
pequeño chaparrón acababa de regar el
jardín, lo cual había elevado a la atmósfera
los perfumes de las lilas y de los alhelíes,
y daba un atractivo particular a aquella dulce noche
del mes de María".
El navegante Américo Vespucio (1501)
fue más afortunado que Flammarion, ya que en
sus cuadernos de bitácora se lee que observó
muchas veces "el iris durante la noche",
además de meteoros raros en el antiguo continente.
Por desgracia, los fenómenos ópticos
más bellos de la tierra suelen tener lugar
en el mar, en las más elevadas cimas montañosas
o en los polos terrestres y, por tanto, sólo
algunos testigos privilegiados como marinos, astrónomos,
exploradores o viajeros tienen la oportunidad de maravillarse
contemplándolos. Quizá la solución
para verlos con más frecuencia sea "crearlos
artificialmente" como hace Fred Stern con sus
arco iris de todos los tamaños.
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