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ASÍ SON LOS LÍDERES DE LA CONTIENDA
(publicado en Más Allá, nº 153,
noviembre 2001, páginas 26-30).
©
Isabela Herranz
¿Qué
dotes poseen los líderes políticamente implicados
en los recientes acontecimientos terroristas en Estados Unidos?
¿Están capacitados para desempeñar sus
cargos con responsabilidad y sensatez?
Evaluar
a fondo las capacidades morales e intelectuales de dirigentes
de masas cuando los datos a nuestro alcance son parciales
es una tarea complicada. Implica a priori el riesgo de equivocarse
y dejarse guiar por el conocimiento que tenemos sobre sus
vidas y milagros con la consiguiente falta de objetividad.
Todos conocemos sus rostros, pero obtener buenas imágenes
de sus manos y muestras de sus escrituras es mucho más
complicado. Así y todo, aquí presentamos un
esbozo morfopsicológico, quirológico y grafológico
de unos hombres que están en la esfera pública
y de cuyas decisiones y saber hacer depende la estabilidad
futura –tal vez la vida- de millones de personas en
este planeta. Produce angustia observar que algunos de ellos
no son precisamente modelo de ecuanimidad sino que poseen
claras marcas de desidia, obsesión y tendencias criminales.
OSAMA BIN LADEN
Millonario
saudita, nacido en 1957, protector y protegido del régimen
talibán. Instalado en Afganistán dirige la organización
terrorista Al Qaeda, fundada por él. Es el máximo
representante y patrocinador del terrorismo internacional.
Análisis:
Se han difundido fotos de Bin Laden disparando un rifle
con la mano izquierda o con dicha mano en alto, pero también
hay otras en las que sujeta un arma con la derecha. Zurdo
o ambidextro, su mano izquierda es la de una persona inteligente
y refinada, aunque en ella destacan tres rasgos muy inquietantes:
un pulgar extremadamente largo, un dedo meñique corto,
espatulado y adelgazado en la falange media, y un monte de
la Luna muy alargado.
Un pulgar
tan potente refleja una voluntad y ambición poco corrientes,
además de liderazgo, independencia, auto-suficiencia
y complejo de superioridad. Tal complejo parece una compensación
a la debilidad expresada en el meñique. Un dedo así
no sólo es un rasgo regresivo sino que en una mano
tan fuerte denota una insuficiencia, un desequilibrio emocional
probablemente relacionado con abusos psíquicos o físicos
sufridos en la infancia. ¿Hasta qué punto tiene
experiencias pasadas que no ha resuelto y que le encolerizan
y avergüenzan? ¿Tendrá que ver su identificación
con el fundamentalismo con una necesidad de purificarse? Si
tenemos en cuenta que la falange terminal del meñique
espatulada es un signo de obsesión, no hay muchas dudas
sobre la posible respuesta.
Dado que
la longitud de los dedos índice, medio y anular es
normal, y que además el dedo medio es muy recto existe
un fuerte control mental sobre las emociones. Hay otro importante
elemento de auto-dominio reflejado en la línea del
corazón (transversal superior) que acaba en la base
de dedo medio. La línea de la cabeza (transversal
inferior), algo inclinada hacia el monte de la luna (hipotenar),
confirma una mente calculadora y práctica, aunque fecundada
–para bien o para mal- por la creatividad que le aporta
la longitud de esta zona.
Si la mano
de Bin Laden refleja una personalidad sumamente compleja -calculador
y práctico por un lado y vulnerable emocionalmente
por otro-, en su rostro y, sobre todo en la fuerza de su mirada
apasionada, conquistadora y enérgica se encuentran
otras claves más preocupantes todavía.
Sus ojos
vindicativos y volcánicos son los de una persona que
dirige sus actos hacia la obtención de resultados palpables:
se orienta hacia un ideal activo y es capaz de entregarse
a él por completo. En todas las fotos su mirada es
siempre la misma: la del héroe que aspira a la perfección
y al que no se puede influir cuando ha decidido lo que quiere
hacer. Su mirada es también la del líder que
se impone a sus seguidores por su fuerza de carácter
y por su eficacia. Sin embargo, sus ojos están peligrosamente
juntos y su campo de visión es estrecho y obsesivo.
A lo anterior
es preciso añadir que con una frente inclinada como
la suya, la razón de ser de su existencia se plasma
en la acción. Con un claro hundimiento en la zona media
del rostro y una nariz muy protegida o caída, la afectividad
y el espíritu de relación y convivencia se inhiben
profundamente, mientras que los instintos tienen necesidad
de saciarse –boca grande y carnosa-. ¿Sed de
sangre? ¿Hambre de vidas humanas? Su boca no ha dicho
todavía la última palabra.
GEORGE
W. BUSH
Es presidente
de los Estados Unidos desde hace un año. Ha alimentado
el antiamericanismo del que se nutre el islamismo radical.
Análisis:
Al igual que Tony Blair posee algunas de las cualidades más
destacadas de los dirigentes: elevada auto-estima, habilidad
para tomar decisiones rápidas, establecer y alcanzar
objetivos, centrar su atención donde se precisa, mantener
independencia de pensamiento y acción, contar con el
apoyo de los demás y mostrar persistencia en la consecución
de resultados.
Algunas
de estas cualidades están claramente reflejadas en
el rostro alargado y triangular de George W. Bush, con la
frente inclinada y bien configurada y el mentón saliente,
los receptores abrigados y el modelado tónico.
Sin duda,
el modelado de su frente, con las tres zonas (observación,
reflexión e imaginación) perfectamente marcadas
refleja que se trata de un gran observador (arcos superciliares
salientes) y un pensador analítico, con buena memoria
y magníficas dotes de concentración (cejas muy
próximas a los ojos). La gran tonicidad de su rostro
muestra que es una persona muy activa, capaz de involucrarse
en muchas cosas a la vez pero sin dispersarse (receptores
abrigados). Asume grandes riesgos y espera grandes logros
o, al menos, parecía esperarlos hasta hace poco. Desde
los atentados terroristas del 11 de septiembre, en las fotos
del presidente norteamericano se observan gestos de desánimo
y pesimismo. Las comisuras de sus labios descienden amargamente
y sus ojos, antes mucho más vivos, con el fulgor del
hombre apasionado, transmiten profunda preocupación.
Su mirada actual está contraída, concentrada
en problemas de difícil solución. Los problemas
de salud, aunque es un hombre joven y fuerte, pueden empezar
a aparecer pronto porque, a pesar de su espíritu guerrero
y combativo es un individuo muy sensible y emotivo: la finura
de sus receptores (ojos, nariz y boca) y el abrigamiento de
los mismos así lo acusan. Aunque le cueste la salud,
no cejara en su empeño de combatir el terrorismo.
En su letra
también se aprecian las cualidades descritas más
arriba: la gran auto-estima y ambición se observa en
las elevadas tildes de las tes. Su capacidad de asimilación
y curiosidad intelectual en las abundantes ligaduras y el
ritmo rápido y armónico. Su extraordinario entusiasmo
y empuje en las largas tildes de las tes y su espíritu
abierto y sociable en los grandes espacios entre palabras.
Su independencia y autonomía son otra cuestión:
no le gusta que le digan lo que tiene que hacer y, con un
temperamento tan dinámico como el suyo sus decisiones
pueden resultar a veces más temerarias que sensatas.
YASSER
ARAFAT
Durante los años sesenta y setenta fue responsable
de gran número de ataques terroristas. En enero de
1996 fue elegido presidente de la Autoridad Palestina,
que controla los territorios en Gaza y la orilla oeste del
río Jordán. Actualmente persigue una política
de desestabilización civil y confrontaciones armadas
con las fuerzas israelíes. Por su mezcla de laxismo
y demagogia, tiene gran parte de la responsabilidad en el
conflicto palestino-israelí y el terrorismo armado.
Análisis:
Al parecer, hace años que Yasser Arafat sufre de
Parkinson y de esclerosis cerebral, aunque las fuentes palestinas
niegan que su estado de salud le incapacite para gobernar.
Cualesquiera que sean los informes oficiales, lo cierto es
que el rostro del dirigente presenta claros visos de deterioro
y de enfermedad, cualquiera que esta sea.
La tonalidad
azulada de sus labios, la gran atonía de su boca, especialmente
del labio inferior, acusan un grado de debilidad orgánica
muy acusado. Las intensas ojeras confirman un pésimo
funcionamiento del hígado y de los riñones,
probablemente debidos a todo tipo de abusos con el alcohol
y la comida. Aunque muchos creen que su muerte supondría
el final del proceso de paz en el Oriente Medio, resulta difícil
aceptar algo así. Más aún que un dirigente
de sus características tenga tanto peso: su rostro
siempre ha sido un claro ejemplo de incompetencia y profundo
desequilibrio emocional. El estrecho espacio entre los ojos,
por ejemplo, manifiesta falta de armonía y obsesiones.
Los ojos asimétricos y la mirada mortecina, anquilosada,
resultan muy perturbadores. Además de fatiga nerviosa
y dificultad para hacer frente a las dificultades reflejan
un profundo desequilibrio interno, como si estuviera preso
de una problemática sin solución.
La mano
derecha de Arafat presenta también claros rasgos de
paranoia y obsesión. La zona inferior del monte de
la Luna es muy pesada y tiene la denominada línea de
venenos o línea hipotenar, un signo atávico
presente en muchos degenerados mentales y en personas incapaces
de controlar sus tendencias adictivas a las drogas, ya sean
blandas o duras.
La fórmula
digital es del tipo simiesco, con el dedo anular bastante
más largo que el índice, señal de hiperemotividad.
Este rasgo resulta bastante inhibido por la fuerte unión
en el nacimiento de las líneas de la cabeza y del corazón:
las energías físicas (muy notables en Arafat)
están controladas por el cerebro y existe, por tanto,
prudencia calculadora que tiende a dejar a un lado las emociones.
Una influencia tan restrictiva del cerebro puede llevar a
un desequilibrio y generar frialdad. La inhibición
emocional aparece reflejada también en la zona media
del rostro de Arafat. Su nariz es muy larga, poco tónica
y caída: hay disimulo y una gran necesidad de adquisición.
La zona inferior del rostro (instintiva) -tan blanda que llega
a ser enfermiza- parece un pozo sin fondo. Por él se
filtra toda su frustración vital: la de tratar con
el gobierno israelí al que acusa de obstruir el proceso
de paz en Oriente Medio.
ARIEL SHARON
En 1981
fue elegido ministro de defensa de Israel y el 6 de febrero
del 2001 presidente de Israel. Representa a la derecha nacionalista
y ha contribuido a intensificar la guerra santa contra los
palestinos. Aunque en Occidente se le considera un extremista
inflexible, es muy admirado en Israel por su pasado militar
heroico y su actitud categórica hacia el terrorismo
palestino.
Análisis:
En el rostro de Ariel Sharon, además de su anchura
(gran vitalidad) destaca la intensa mezcla de los signos morfológicos
que marcan la dilatación y la retracción lateral:
es un tipo muy enérgico y eficaz en el terreno de la
acción, con grandes reservas físicas, pero también
heterogéneo y falto de armonía. La acción
vigorosa reflejada en el marco facial ancho junto con la inclinación
de la frente y las orejas corre el riesgo de ser brutal, sin
miramientos por el entorno material o humano. Destaca sobre
todo su mirada imperturbable que, a duras penas, disimula
un temperamento explosivo. Esta mirada diabólica –aunque
a sus seguidores les parezca noble- funciona como una sutil
máscara: da una impresión de neutralidad, incluso
de espíritu soñador, pero en realidad oscila
entre la exaltación feroz y la depresión interior.
La sospechosa
ambigüedad de su sombría mirada también
se aprecia en las manos del político israelí.
Por un lado son fuertes y carnosas, reflejo de gran energía
y capacidad, pero por otro tienen la palma muy larga en relación
con su anchura. Esto último sugiere un temperamento
emocional inestable, fácilmente arrastrado por lo instintivo
o visceral más que por la razón. “Las
palmas largas muestran rasgos atávicos de carácter”,
señaló el científico alemán
Gustav Carus. Sin duda, los impulsos no controlados
que a veces se derivan de este rasgo suelen conllevar conflictos
internos.
También
la unión del pulgar con la palma, completamente lisa,
señala una respuesta emocional rápida y una
fuerte subjetividad, al igual que la longitud del dedo anular
que supera con creces al índice. Para agravar más
las cosas la falange inferior del pulgar es muy gruesa en
relación con la falange terminal (se afina en la punta)
lo cual refleja una profunda necesidad de hacer las cosas
a su gusto, caiga quien caiga. Dado que la zona superior del
monte de Venus (denominada monte de Marte y asociada con el
espíritu combativo) está muy desarrollada, la
agresividad y la intolerancia son la respuesta inmediata cuando
este individuo encuentra oposición a sus intereses.
SADDAM HUSSEIN
Después
de la Guerra del Golfo, Saddam Hussein tuvo que enfrentarse
a una rebelión kurda en el Norte y aplastar una insurrección
shiita en el Sur, mientras su país sufría los
efectos de las sanciones internacionales. Actualmente, a pesar
de su hostilidad hacia los islamistas ha alimentado el odio
de estos hacia Estados Unidos.
Análisis:
Como tantos otros dirigentes déspotas, Saddam Hussein
es un hombre con gran energía y vitalidad, según
se aprecia en su marco facial ancho y sus orejas grandes y
carnosas. Es un hombre voluntarioso, ambicioso, vinculado
a la tierra y a las tradiciones.
Posee buenas
dotes de observación y concentración (arcos
superciliares algo salientes y cejas próximas a los
ojos, pero en conjunto el rostro del tirano de Bagdad presenta
dos fuerzas claramente antagonistas. La primera se observa
en la finura de los ojos y la boca que están abrigados
(signo de hipersensibilidad, control, reflexión y mesura)
y la gran fuerza de la zona inferior del rostro, señal
de intensos apetitos (carnalidad y posesión), si bien
estos se han debilitado mucho con los años (es una
zona bastante átona en la actualidad).
La segunda
fuerza contradictoria se observa en la zona superior (cerebral)
y las dos zonas inferiores (instintos y afectos). Estas últimas
son carnosas, espesas y redondeadas, claro reflejo de adaptación
al medio y, por tanto, de contactos conciliadores, fáciles
y flexibles. Sin embargo, la zona superior es estrecha y sinuosa
y actúa como una especie de censor para con las citadas
pulsiones instintivas.
En el terreno
afectivo y social es cálido (nariz grande y carnosa),
pero sus necesidades afectivas son sobre todo de carácter
físico. Lo cerebral y lo afectivo chocan, de forma
que los sentimientos no influyen en el plano mental: es calculador
y muy obstinado a la hora de defender su punto de vista. No
se adapta ni acepta fácilmente los sistemas de los
otros porque su frente no sólo está limitada
en anchura y en altura, sino que además presenta un
modelado sinuoso y un surco horizontal inhibidor. Enseguida
se pone a la defensiva y se vuelve agresivo. Carece de imaginación
y da muchas vueltas a las cosas. Esta rigidez le impide expresarse
y le produce fuertes tensiones y bloqueos. Mejor no “enfurecerle”
porque cuando estalla resulta brutal.
TONY BLAIR
Nacido en
Edimburgo en 1953, Tony Blair devino primer ministro británico
en 1997 tras una brillante carrera académica y política.
Su apretada agenda de trabajo se ha intensificado últimamente
con la participación del Reino Unido en la lucha armada
contra el régimen talibán. Esta grave situación
ayuda al primer ministro a dar lo mejor de sí mismo:
su enérgica personalidad, ávida de movimiento,
contactos y causas por las que luchar le convierten en un
magnífico adalid en la lucha contra el terrorismo.
Análisis:
Resulta curioso que Tony Blair comenzara su carrera en
la escena pública como vocalista de la banda de rock
The Ugly Rumours. En aquella época era estudiante
de derecho, trabajaba como actor teatral y era un notable
atleta. Sin duda, con un rostro tan vitalista como el suyo
difícilmente podría haberse mantenido en la
retaguardia.
Su gran
energía –presente en la anchura de su rostro
con mentón cuadrado y grande, su modelado carnoso y
la tonicidad de los receptores (especialmente ojos y nariz)-
se alía al dinamismo de su rostro alargado de tendencia
hexagonal, frente y orejas inclinadas y nariz proyectada hacia
delante, que le convierten en una persona activa y espontánea,
a veces tanto que cuando reflexiona sobre sus actos ya es
demasiado tarde.
Es rápido
a la hora de tomar decisiones y de pasar a la acción.
Sus grandes reservas de energía le permiten mantener
el ritmo. Seguirá en la brecha hasta el final, improvisando
e innovando, pero también tendiendo a dispersarse:
comienza muchas cosas pero a veces le cuesta terminarlas por
exceso de movilidad. Por eso parece tan satisfecho cuando
viaja por cuestiones de estado.
A pesar
de su ímpetu domina el terreno de las relaciones y
sabe mantenerse a distancia. No en vano su rostro presenta
elementos de freno: sus ojos algo hundidos, la zona media
del rostro alargada, la nariz ligeramente abrigada en la punta
y el espacio nasolabial largo aportan la contención
necesaria para que su energía, impaciencia y entusiasmo
no se desborden.
Los rasgos
de su letra (dinamógena, acelerada, con ligaduras originales)
confirman muchas de las cualidades apreciadas en su rostro:
responde al estímulo del momento, tiene gran capacidad
de improvisación, curiosidad y actividad mental. Sin
duda, le encantan los desafíos y le desagradan las
ataduras a las reglas rígidas, pero es capaz de adaptarse.
Su rápida
asimilación intelectual y la plasticidad de su inteligencia
potencian su voluntad de tener éxito y vencer obstáculos.
En la lucha contra el terrorismo el mundo cuenta con un gran
adversario, combativo y valeroso, amante de la libertad individual
y de los derechos humanos. Un primer ministro optimista y
elocuente que siempre prefiere negociar.
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